How is a David Locco created?

¿Cómo se fabrica un David Locco?

¿Ars o ingenium? En todas las obras de arte se necesita un componente mágico, algo que permita transmitir los sentimientos más profundos del creador y volcarlos en cada pincelada. Pero no todo es ingenium. La técnica es el proceso que ata todos los cabos y teje todos los mimbres para conseguir que el arte se sostenga.

Por ello, la fabricación de cada David Locco es el paso fundamental para conseguir joyas únicas.

El diseño y la creatividad

El proceso de inspiración y lluvia de ideas es siempre el más variable: no se le puede poner riendas ni fechas de entrega a la imaginación. Por lo general, la idea para un proyecto viene de manera inmediata, pero se tardan meses y meses en darle una forma concreta a la joya y sobre todo, en que funcione el conjunto de sus partes a la hora de fabricarla.

En todas nuestras colecciones, la fase de diseño ha abarcado todo tipo de fechas, pero siempre en la horquilla de unos cinco meses hasta un año.

Nuestros creativos realizan dibujos a mano, que se rehacen una y otra vez, traduciendo las ideas que aparecen en sus mentes. Después, estos bocetos pasan a los diseñadores gráficos, que crean unos renders digitales.

Durante estos meses, se prueban decenas de diseños y renders hasta dar con uno que funcione: es muy distinto imaginar una pieza y conseguir que encaje bien y que se sostengan sus partes. Estas dificultades se dan sobre todo con las garras de los anillos (ya que es una parte muy delicada) y también con los pendientes, que requieren no sólo la eficacia y el funcionamiento de cada pieza, sino también ligereza. Se suelen descartar muchas opciones hasta que se da con la perfecta.

El proceso de fabricación en joyería

Por supuesto, toda la etapa anterior se da en comunicación recíproca con los joyeros: la experiencia artesanal es esencial. Siempre consultamos a nuestros expertos joyeros si el diseño creado en un render es viable para la producción o no: es un proceso largo que requiere una correspondencia constante, de trabajo codo con codo.

El joyero toma los renders hechos por los diseñadores gráficos y crea unos nuevos destinados a la fabricación con detalles más técnicos (como por ejemplo, los milímetros de las garras, el peso del oro, etcétera). Siempre se hacen distintas representaciones gráficas por cada parte de la joya.

Tras esto, se hacen las pruebas de fabricación. Cuando se da con un diseño que funciona perfectamente, se comienza la producción de las joyas que serán puestas a la venta.

Cada una de las distintas piezas se crea en su respectivo molde. Después se crea un segundo molde de cera con el diseño al completo de toda la joya con sus respectivos detalles y se produce con el oro en bruto. Se da forma y se pule cada parte de manera separada, luego se ensamblan todas y se unen.

Después del ensamblaje, se da comienzo el proceso de engastado: se eligen a mano los diamantes que más parecidos son entre sí (ya que pueden variar mínimamente en el color, el peso, etcétera) que se requieran para crear las joyas, buscando en todo momento la uniformidad (sobre todo en piezas con engastado en pavé). Tras el engastado, se pasan los anillos a otro departamento que comienza el proceso de pulido.

El pulido es muy necesario ya que el propio proceso de engastado puede crear microfisuras en las joyas, por lo que se debe volver a pulir la pieza para dejarla completamente lisa. Esta es una ardua tarea que requiere mucha minuciosidad: hay muchos engastes, ángulos, garras... que hacen que todo el transcurso sea más difícil.

Al terminar de pulir las joyas se bañan los metales: si el oro es blanco, pasa por un baño de rodio doble que fija su color, lo hace más duradero y elimina cualquier tipo de fisura. Si el oro es amarillo o rosa, únicamente se pule el material para realzar su brillo y color natural. En el caso de la plata, si es de color, se baña en oro de 18k o 24k (dependiendo del color que se desee conseguir), si es plata blanca, se baña en oro blanco y en rodio. Es importante que las joyas de plata reciban un tratamiento previo antes de los baños, pues la plata es un material poroso y se necesita un proceso anterior para garantizar que el color sea duradero.

Posteriormente, pasan un control de calidad y si todo está en orden, se contrasta la joya: esta parte del proceso suele ser más desconocida. Consiste en hacer una marca con un punzón en el interior del anillo o de la joya, certificando su calidad óptima.

Finalmente, se graba el nombre de David Locco en la cara interior de la pieza.

La duración del proceso al completo también varía según el tipo de joya. Por ejemplo, nuestros anillos de la colección Deep In Love tardan unos 20 días cada uno en fabricarse, pero un solo pendiente de Baobab lleva un mes entero de fabricación.

Materiales sostenibles de excelente calidad

Nuestros diseños siempre están minuciosamente cuidados y cada pieza se hace a mano, con materiales de excelente calidad.

Utilizamos oro sostenible: este metal es reciclado de otras joyas que han sido desechadas (por falta de uso, por recuperar su coste, etcétera) en lugares de compra-venta de oro. Nosotros le damos una nueva vida, fundiéndolo para crear nuevas piezas cargadas de vitalidad.

Esta misma línea es la que seguimos con nuestra plata de ley reciclada: es una forma de reutilizar los materiales que la Tierra nos da, para evitar su explotación innecesaria.

Todos nuestros diamantes son creados en laboratorio, son ecológicos y tienen una huella de carbono equivalente a cero. Tenemos el honor de ser la primera firma de alta joyería en el mundo certificada por el IGI por el uso exclusivo de diamantes sostenibles, que además, cuentan con una calidad óptima: trabajamos con calidades D, E y F en los diamantes incoloros, las mejores que se pueden encontrar en el mercado.

En el universo David Locco creemos en la trazabilidad absoluta y la sostenibilidad. Si algo nos caracteriza es la unión entre la belleza del lujo ético y la máxima transparencia.